
Valsequillo volvió a latir al ritmo del Vóley Plaza, que este año celebró su 29ª edición con la misma ilusión de siempre.
Organizar este evento es, para Eduardo Deniz, un privilegio que va mucho más allá del deporte: son 29 años tejiendo historias, amistades y recuerdos imborrables.
“Gracias infinitas al equipo de monitores y monitoras voluntarias, que han convertido esta semana en una experiencia cargada de participación, creatividad, alegría y toneladas de ilusión”, destaca.
El Vóley Plaza no es solo vóley: es un punto de encuentro donde el juego se mezcla con los valores, donde cada partido deja huella más allá del marcador y donde Valsequillo se convierte en una gran familia.
Ya se sueña con la edición número 30… ¡y con más fuerza que nunca!